viernes, 22 de julio de 2005

Desdén oriental


Un joven yogi le dijo a su padre gurú:

—Mira como controlo mis movimientos hasta que los pájaros bajan a posarse sobre mi cabeza.—

Unos minutos después bajó una avecilla y comenzó a construir su nido sobre el pelo del joven.

Orgulloso de su demostración, agregó:

—Mira como ingiero alimentos por la nariz y los expulso por la boca.—

Y breves instantes bastaron para que así sucediera.

Consciente de estar causando el asombro de su padre remató:

—Mira como introduzco un pañuelo por la boca y sale luego por el ano después de limpiar de impurezas el intestino.—

Y el joven yogi logró perfectos resultados.

Entonces el padre dibujó un gesto de compasión y desdén respondiéndole:

—Mira como detengo el palpitar de mi corazón. —

Y el viejo cayó horizontal sobre el adoquinado para siempre.


NOTA: Este texto, desdichadamente, no es mío. Le pertenece a Óscar Álvarez Araya, de un librito llamado "Enigmas y sacrilegios" y que dudo que se encuentre por ahí fácilmente. Lo juzgo casi perfecto.

jueves, 21 de julio de 2005

Sacado de la pared, 2


Yo no usaré
la máscara de los amantes,
alzada sobre garabatos de colores
hechos por manos primorosas
de pequeños amados, 
habitantes en la memoria de un desterrado.

La serpiente y el arco iris


And I’m the only one who walks across the fire for you.

And I’m the only one who’s drowning by desire for you.

( No escribiré más sobre ella. Por un tiempo.)


Mira la cama. ¿Qué te dan? ¿Recuerdos? ¿O ideas?



Nota: El asombro no existe. Sólo las remembranzas.

miércoles, 20 de julio de 2005

Sacado de la pared, 1


Vengo de más allá, 
donde el sol nace,
donde la muerte no tiene dominio,
donde se arrodillan
los hombres hechos de metal humeante.

He abjurado de la árida ciencia
y de las frías vestimentas del cielo,
todo lo puede ser enseñado
no merece ser aprendido;
las he cambiado por cuatro amigos
que se inclinan, saludan, fuman y observan.

Denme mi discurso de bienvenida,
viejos héroes del hot jazz
y yo les prepararé manjares
con las carnes del dragón y la doncella.

Gestión contra los ganchos de ropa

Me hubiera gustado ser pintor. Uno con verdadero talento. Me imagino así: Viviendo en una casa vieja, algo como un galerón sin paredes. Más que una casa, un estudio donde comería y dormiría. Habría un colchón, con las cobijas revueltas, en una esquina. Sería pobre, más o menos como ahora, comería casi que al día, siempre persiguiendo la plata. Sería vegetariano. No trabajaría, por supuesto, tener que trabajar es lo peor que le puede pasar a un artista. Pintaría. Me levantaría tarde, tal vez de goma. Desayunaría cualquier cosa, luego practicaría kung fu. Después a pintar, por horas. La búsqueda tortuosa y larga de la pincelada, la ardua persecución de un ideal de belleza siempre escurridizo. Sería mujeriego, seduciría a mis modelos, a mis colegas, aprendices y mujeres en general. En la noche, iría a beber con otros artistas, haría el amor. Imagino las discusiones estéticas, las exhibiciones largamente anheladas. Pero, no soy pintor.

martes, 19 de julio de 2005

Sacado de la pared, 0


Medusa, 
mata a tu amado,
ése que vomita
junto a las rosa secas
que crecen al paso de la diosa de la muerte.

Tres mujeres, tres preguntas, tres respuestas


I have been ungrateful 
And I have been unwise
Restless from the cradle 
But now I realize 
It's so hard to see the rainbow 
Through glasses dark as these 

I am weak 
I know I am vain 
Take this weight from me 
Let my spirit be unchained

I have been unfaithful 
And I have been selfish
Restless from the cradle 
But now I realize 
It's so hard to see the rainbow 
Through glasses dark as these 

(Remix lírico de "Unchained," de Cash.)

Mujer 1: Aunque te ame, ya no más.

Mujer 2: Yo no pienso nada.

Mujer 3: Tranquilo. Yo siempre seré, ante todo, tu amiga.

PD: Esta noche, bebo el licor más amargo, el absintio espeso que fluye de nuestros besos, de nuestras estacas y estandartes rotos.

lunes, 18 de julio de 2005

Aplausos para el hombre lobo


En memoria de J.J, un hombre que se sabía inteligente y no le sirvió de nada: un fracasado con el orgullo herido. Lo peor de todo es que sigue vivo.

Existe una relación de ausencia entre ambos, ya que la presencia de uno significa la lejanía del otro. Cuando él está, a ella no la menciono, pero está ahí, su no presencia la grita, la refiere. Él lo desconoce. Ella sí sabe de él, mantiene su distancia, pero veo venir el reproche. Por tu propio bien, será la respuesta. A los dos los amo, con amores diferentes que se excluyen tristemente, por qué, pienso, no puede haber una conjunción de Maya y Urizen, en mi tiempo y espacio. Pero qué va, en esta vida a uno no todo le sale como uno quiere.

Colaborador: Adjetivo calificativo que le damos amablemente al compañero que realiza gustosamente las labores que nos corresponden a nosotros.

(Mutis a la izquierda, para ir a verla, en son de paz.)

PD:
XXX

Remolinos de barro blanco
y agudos monolitos señalan la senda.
Un atardecer se fuerza eterno
y el oráculo anuncia el momento apropiado.
Las aves vuelan a sus nidos,
los cristales enmudecen,
las espadas se cubren de herrumbre
y el polvo, dueño del secreto, cabalga en el viento.

Siglos después, el sol sale
y blanquea aún más las osamentas,
sobre ellas, duermen pardos leones.

¡MORATA!


Urizen vino ayer,
trajo planes ocultos,
discos de metal incógnito
y la luz que nace de la sombra de la brasa,
de la llama secreta y forajida.
Gracioso es el viejo dios del fuego,
juntos hemos creado un nuevo lenguaje,
un nuevo germen que hará nacer
una historia que no ha sido contada,
sino susurrada por aquellos que nos dan la locura.
Vinieron él y Maya,
cuán cara es para mí Maya.

Pienso en ella,
esta canción ha sido sobre ella,
y ¿qué va a ser de mí?
todo ha sido ella y no tanto yo,
incluso cuando mi canto no la menciona
(la elude)
la supone.

Enciendo el incienso,
el fósforo raya su queja desde la pared,
he descubierto una nueva religión:
el onanismo.

domingo, 17 de julio de 2005

Síndrome Priscilla


Síndrome relativamente alienante, que sucede general pero no necesariamente, al cabo de una ruptura conflictiva y cuyo principal síntoma es un evidente ataque de asexualidad, que se manifiesta en el paciente principalmente cuando al observar a un miembro del sexo opuesto (haciendo las excepciones del caso) que normalmente le interesaría, aquél mueve la cabeza y suspira un "¡Qué pereza!"

ATTE: Sursum Cannabis

PD:
XXXIII

Fugaz ceremonia de ilusión,
alimentada por canales cristalinos.
Un rey, antes esclavo,
preside el cortejo de los adoradores de la luna.
Un huracán arrastra páginas de libros sacrificados al celaje,
el círculo de ancianas piedras concuerda con las constelaciones.
El fuego danza en frágiles teas,
una oración, casi un suspiro,
une a las mentes en melancolía.
Las miradas viajan en pos de lo omitido,
un fantasma acecha, y nadie se percata.

Los Cobras


Retazos, sólo retazos: estoy en una fiesta, una fiesta oscura. Conozco a una mujer, con apariencia de prostituta. Salgo con ella, me siento infiel, sentimiento que me ha embargado últimamente, como una premonición. Vamos a coger, paramos un taxi, que no es rojo. El conductor padece de fibrosis quística, tiene una extraña posición, casi acostado sobre un mueble de madera colocado sobre el asiento. Es deforme, sus manos me repugnan. Lo veo como si estuviera en el asiento de la par, pero estoy atrás con mi acompañante. Breves escarceos sexuales. De pronto, hay un cambio. A mi lado está ella, tremendamente hermosa, con esa cara de chiquilla. El carro es otro, el que maneja también. Hablamos de él, quien resulta ser mi contemporáneo, recuerdo que asistimos a la misma escuela, donde nos enseñaron a destruir, a provocar el caos. Él y yo éramos rivales, competíamos para ver quién era el mejor. Resultó ser él, me doy amarga cuenta.

Día de compulsiones: he devorado, como en estas épocas. Y lo otro, lo que siempre sucede y me acomete, no sé por qué no se detiene esta ansia. Una y otra vez, sin descanso o satisfacción. De dónde vendrá, quisiera saber, quisiera tener esa respuesta. Pero ha sucedido, una y otra vez. Como en estas épocas. Estoy a la mitad de la corriente, ella me espera al otro lado. Deseo cruzar, devolverme, dejarme llevar por la correntada. Nada hay más cansado que luchar siempre la misma pelea.

Se conquista el vacío. Ante la amenaza de la nada, se crea, se vence la propia nada y de ella se crea, se hace nacer algo que llena el vacío.

PD:

XXXIII

Agonía.

Siento la ruptura de la línea de los instantes
en el abrupto descenso del porvenir falso.

Ante la incógnita entrada del oscuro pasadizo,
un deseo es la decisión.

viernes, 15 de julio de 2005

Se busca novia muerta


Lo más tentador de tener un dios es que uno renuncia a su propia voluntad y a la responsabilidad que acarrean las consecuencias de nuestras acciones. Por eso, el fervorososo que se arrodilla y abre los brazos y deja todo en manos de Dios y lo que él quiera, lo que realmente hace es quitarse de la espalda la responsabilidad de tomar las riendas de su propia vida. Así, si algo sale mal, no es culpa de uno, sino que fue la voluntad de Dios. Es más fácil vivir siguiendo los lineamientos de otro, claro, aquél que marca la pauta es el carga con el compromiso. Por supuesto que es más libre aquél que sigue su propio camino, porque al único que rinde cuentas es a sí mismo y por supuesto que eso acarrea la peor de las angustias: la de saberse libre, sin ataduras, sin cercos o predestinación.

El Pequeño Rius Ilustrado define a Dios como "lo único perfecto hecho por el hombre."

Debo confesar que soy una gran vago. Mi vida ha sido fácil, no he enfrentado alguna tragedia como una guerra o una enfermedad grave y los únicos seres amados que han muerto han sido mis abuelos. A mí me gusta estar echado, comer bien, zapping, leer por placer, jugar, pelear, reírme, navegar. No me gustan los esfuerzos y por diversas razones casi nunca he necesitado un empeño grande y sostenido. El brete es un mal necesario y ojalá nunca tuviera que hacerlo. Soy perezoso y me gusta dormir hasta tarde, realmente creo que uno debe pasar esta vida haciendo lo que quiere, relajadamente. Si tengo que hacer algo, lo hago y ya; si realmente quiero algo, voy y lo consigo. Puro Budismo Zen: si tengo hambre, como; si estoy cansado, me siento.

"El deseo exasperado es un dictador ingenuo que cree que nada se le puede oponer y que no se le puede ni siquiera contrariar." Millet.

PD:
XXXIV

Hielo inverosímil
que asemeja un encaje,
grietas brillantes penetran el cuerpo
evidenciando su profecía.
Elementos dislocados,
autores de armonía,
cómplices del artificio.

jueves, 14 de julio de 2005

Aguacates


Bertoldo: La esencia del ser humano es la libertad. Se nace por ninguna razón, uno es arrojado sin pedirlo en medio de este tumulto, supuestamente dispuesto a seguir los lineamientos que ha planteado la humanidad para todos sus nuevos miembros. Pero si uno se da cuenta, realmente no tiene por qué seguirlos. Asimismo, no hay un más allá ni un mandamás que no sea imaginario, lo que quiere decir que no hay que rendir cuentas cuando se entrega el equipo, i.e. colgar las tennis. Entonces se ve claramente que muchas de las obligaciones predicadas no son realmente obligatorias: tener hijos, un buen nombre, no matar, no consumir drogas, fidelidad, no autodestruirse, etc. Uno lo puede hacer si quiere, si escoje hacerlo y ése es precisamente el punto: aquí en este plano decadente se puede hacer lo que se quiera, sin remordimiento alguno. Si se decide ser bueno, ya es cosa de cada uno y enhorabuena, pero nadie le puede reclamar a otro el hecho de que sea una persona vil. Suena muy lindo, lastimosamente uno viene con obstáculos determinantes, como las circunstancias específicas del nacimiento y crianza, mucha gente, como buenas macetas, nunca logran ver más allá del corredor y sufren la lacra más inútil e insidiosa que puede padecer un humano: la culpa.

Bertoldino: Muchos reniegan de su lado perverso. No hay razón para tal cosa: "En el Occidente actual la destrucción es considerada como un mal. En Oriente, de acuerdo a la religión védica, la destrucción es una de las tres fuerzas que sostinen la vida. Padecemos un temor reverencial a destruir concientemente, dejamos que las cosas se pudarn el abandono. El impulso destructor opera desde luego, inevitablemente, pero nosotros cerramos los ojos." (Berman.) El lado oscuro es necesariamente destructivo y esto tiene una razón de ser. Todo sistema tiende a la entropía, por lo cual la transformación/renovación es necesaria. Y para que algo se renueve, tiene que ser destruido. El daño que se le hace a alguien o a algo es la oportunidad de cambiar, de renacer a otro estado, plano u otra condición. No hay que temer a ese lado tenebroso y destructor que todo ser humano tiene. Sólo hay un camino para lidiar con él: aceptarlo.

Cacaseno: Tengo un lápiz colorado.

PD:

XXXVI

Pequeños guijarros,
gotas de lluvia
como el recuerdo
de una luz, de un sueño.
Acto primordial,
la verdad a medias
y el repique de campanas
como la arena y el mar.
Hojas que huyen,
presas del viento.

Epicuri de grege porcum


Todos queremos ser vistos. Ése que se muestra desnudo ante todos, y el que que se esconde laboriosamente sólo para ser encontrado, ambos comparten la misma motivación, todos lo hacemos, todos tenemos esa vanidad intrínseca a la humanidad, el egocentrismo venenoso que causa muchas o casi todas de nuestras acciones. Pueder hacerse a gritos y ruegos o de manera muy dismulada, con la aparente dejadez del que tira migas, trazando garabatos con un alfabeto conocido únicamente por uno mismo, pero ahí está a la vista de todos, se ha manchado con nuestra diminuta marca la monstruosa marea del universo y no importan las razones con las que queremos engañarnos, tenemos que dejar algo, aunque sean babas pegadas a una ventana o un pringue de semen en una pared secreta, porque al fin y al cabo, alguien lo verá. Yo también. Por eso he derramado el fluido cefálico y la sangre negra del corazón, y es como una herida abierta y supurante a la que uno le coge cariño.

PD:

Vexilla vegis prodeunt inferni

Ella: Estabas ahí, pero tan ausente como un ciego sordomudo. Volvías, sí, para revolcarte conmigo y peor aún, para acusarme de que yo no hacía nada por vos, a pedirme más, a juzgarme y señalarme con el dedo y a hundirme una espada en el pecho. No hay dolor más grande que el que causan manos amadas y no han habido manos que yo amara más que las tuyas y yo sufrí tus afrentas, impotente como un árbol que cae, pero no me extrañó. Todos me han traicionado, todos me han clavado el mismo puñal, ¿por qué vos no habrías de hacerlo? Y fui castigada inmerecidamente, pagué y pago un precio cruel por quererte: arder indefensa en el infierno de tu amor descuidado. Y volvieron mis demonios, indómitos como nunca, en un tropel de carcajadas y coágulos. Y he luchado, como al que se le apaga la vida, he luchado por salvar esto, por salvarte, por salvarme, por salvarnos. He querido creer, me he levantado contra el oráculo funesto, hasta el día de hoy en que se yergue invencible, con todo el peso de lo inevitable y tu artera complicidad.

miércoles, 13 de julio de 2005

Shakti Ananda Durga


Como un interludio.

Increíblemente es un factor que incide.

Es un ser inocente, cuyos deseos se limitan a satisfacer sus necesidades básicas y jugar todo el día, y sin importar que ensucia, rompe y molesta, es adorada por ella y querida por mí. Ella ciertamente no tiene vela en el entierro, nada de culpa tiene y está determinando cosas. Cuando se fue y se pensaba que no volvería, sentí alivio porque las cosas se simplificaban y ahora lo deseo, deseo que fuera así porque sería lo más fácil, deseo que no esuviera. Sería 1,2,3. Pero no es así. Lastimosamente, la realidad tiende a ser exactamente como uno no quiere. De ahí su nombre.

(Ghostrider)

Todos sobre Zanzíbar


This' just in.

Desafortunadamente, por más que se quiera, uno no puede resolverle la vida a otra persona.

Me lo pregunté desde nuestro último principio, si habías vuelto porque me amabas, o me ocupabas. Aún me lo pregunto. Para vos todo es muy fácil cuando se trata de lo que hacen los demás: es correr sin dudarlo aunque se tope de frente contra una pared, es cometer lo que sea sin ocuparse de las consecuencias, todo está bien mientras se haga lo que vos decís, todo bien hasta que aparece esa palabra odiada por vos (NO.) Una vez más, lágrimas se han derramado y ahora estás en la nebulosa de tu cólera y tu distancia. ¿Perdonarías mi sensatez?

Ella: (Con voz cansada) Hoc volo, sic jubeo, sit pro ratione voluntas.

Y te sigo amando, pero no me voy a tirar de cabeza a un pozo del que ya conozco el fondo (¿O no?) Ya lo hicimos y el precio fue demasiado alto.

PD:

Finale toccata

Soy el adorador del fuego,
el hijo del cielo
que venera la oscuridad.
Soy el que sigue una senda solitaria
y todo lo que heredé fue una frente ancha.
Soy el eterno amante
un libidinoso casto,
la voz honda
que guarda silencio,
el que escucha a los muertos,
un perro del camino
que aúlla en la noche sin fin.

Soy inmortal
pues sólo mi mano me dará la muerte,
ahora estoy sentado en un risco
y las llamas se reflejan
en mis ojos y mi risa.

El incendio que he comenzado
¿quién lo podrá apagar?

lunes, 11 de julio de 2005

¿Diay? Pura vida


Pues también me gustan los culitos talladitos, con nalguitas apretadas como melocotones, además los belleza de los pechos no viene de que tan grandes o pequeños son, sino de que tengan una forma hermosa, asimismo hay mujeres que usan el pelo corto y se ven muy bien (como ella.) Esto de la belleza femenina es muy complicado, ya que no hay fórmulas o cánones que sean confiables, es algo que simplemente sucede.

Voy por la calle y veo gente revolcando la basura para comer algo, veo las noticias con cruentas guerras y los muertos en Londres. Ya lo dije, realmente no me importa, me importa mucho más mi propia felicidad, aunque de hecho me preocupan las consecuencias kármicas de tal egoísmo. Ya veré qué hacer. Por lo menos no soy hipócrita y no me doy con una piedra por el pecho, diciendo que realmente me importa. Si me importara, ni dormiría de la preocupación, no me compraría una impresora o un celular, sino comida y ropa para los pobres, no trabajaría para mí sino que estaría yendo de aquí para allá ayudando ancianos, indigentes, discapacitados o enfermos de SIDA. ¿Cierto?

Antes de juzgarme: Si viene algún poderosísimo ser (digamos, un dios) y te dice: Yo puedo eliminar toda la miseria del mundo, pero hay un precio y es tu vida. ¿Darías tu sangre por la humanidad? ¿Morirías por ella? ¿Harías un sacrificio por una felicidad que no es la tuya? Yo no, y honestamente, no creo que alguien realmente lo haga.

PD:

Danza de oro

Ángel mórbido
de palidez inmaculada
y ojos de vidrio bruñido,
toco tu piel helada
y me abrasa un fuego sin calor.
Has aparecido radiante,
con luminosidad lechosa,
envuelta en tu cabello platinado
como un manto de virgen.
Ciertamente has tenido piedad de mí
que saboreo el hielo
para aplacar la larga noche.

Ven, fantasma de blancura,
a yacer conmigo en mi lecho de muerte.
Dame tu frialdad y tus labios de granizo,
tú que eres una nevada límpida,
arrásame en silencio,
borra la amargura de mi boca
amasando un glaciar en mi pecho.

Tomémonos con tiempo
que la noche es extensa.
Antes del amanecer dorado,
no quedará nada.
De ti, ni un recuerdo
y de mí, ni un suspiro

domingo, 10 de julio de 2005

Debilidad por las gringas


Ah, fue una buena borrachera. Mi amigo, al que llamaré Urizen, y yo nos bajamos tres picheles de birra y un puro, lo cual fue suficiente para dejarnos bien locos y todo sabrosamente matizado por videos de los noventas que se podían ver en una pantalla gigante en el bar (por supuesto también se oían,) videos de los tiempos del cole. Un par de sucesos graciosos: había una chavala viéndome insistentemente, obviamente le gusté. Cada vez que Urizen se iba al baño, yo le hacía señas más o menos evidentes para que se viniera a sentar a mi lado. Como buena mujer y tica, no lo hizo. ¿Se arrepentirá? No lo sé, no sé que hubiera pasado si lo hubiera hecho, y realmente todo eso no es algo que yo haga bueno y sano, ni siquiera intoxicado; como la otra situación graciosa: al llegar a mi casa, al pasar por el cuarto de mi vecina, dije, en una voz que me pareció audible en el momento, algo como te hago el amor cuando querás. Y para que no quedara duda, al cabo de un rato, abrí la puerta y lo repetí. No soy tan descarado usualmente y no sé si me habrá oído (que le pasará por la cabeza si lo hizo, quisiera saber,) pero estuvo entretenido. Parece que a pesar de lo molesta que es mi vecina, la deseo en una manera bastante primaria.

No soy una persona normal, si bien descreo que haya personas normales caminando por ahí, pero lo digo de acuerdo a los estándares sociales. Sin embargo, sexualmente no soy demasiado bizarro. Soy liberal y me encanta el sexo y hasta ahí, no soy demasiado experimentador, por el momento, ya veremos más adelante. Todo esto es relativo al hecho de que no tengo fantasías elaboradas como algunas personas, que desean culear con algún desconocido en algún lugar público, o hacerlo en la cama de los papás o con algún profesor o superior. Aunque hay algo: me atraen mucho las gringas, ésas que andan de turistas por acá, blancas y machas, vestidas a la usanza tropical de acuerdo a sus criterios, calzando sandalias en sus generalmente hermosos pies y a veces con las uñas de los pies pintadas. ¡Ah, qué bueno sería! Confieso que tengo un fetiche con los pies, desde que vi El último emperador cuando era niño, es algo que busco ver y disfruto constantemente. Ciertamente, qué rico es ver unos pechos generosos, un culo amplio, una piel suave y tersa, bellos labios, un cabello largo, hermosas piernas, manos. Adoro las mujeres y me encanta verlas por la calle, paso momentos difíciles cuando voy con mi amada por la calle, sólo una vez me pilló, descuidado yo por dejarme... Pues bien, creo no tener fantasías muy elaboradas, aunque pensándolo bien, parece que tengo una: mandarme a mi vecina.

Mi querendengue se peleó conmigo una vez más. ¿Yo? Uso el aikido. Si algo he aprendido de nuestros pleitos, es que hay que dejar que se le enfríe la cabeza, sobre todo cuando anda en estos días del mes. Va a funcionar, estoy seguro. Hay algo que he empezado a aceptar: he de vivir mi vida con ella.

PD:

XXXV

Hilos de agua trenzados con misterio,

rodean cautelosos a los amantes secretos

que se empeñan en compartir su soledad.

viernes, 8 de julio de 2005

Acompáñenos en el infierno, señor Kiedis


Hoy ha muerto gente (como siempre y como nunca) y realmente no me importa. ¿Seré tan mala persona, o un insensible, o un ignorante? Necesitaría una moneda de tres caras... 

Grandes noticias, mamá Kafka y demás, si supieran que me he convertido en la vergüenza de la familia, terrible el subtexto de esta afirmación, pero qué se le puede hacer, así soy...

Casi cometo un pecado cósmico, uno de ésos hechos que determina la vida para siempre, como cuando mis padres decidieron que se odiaban o cuando yo no le disparé a Junior. Esta vez fue interesante, porque es algo que deseo grandemente, muy a pesar de mi parte consciente y de mí mismo, que bien sé que no sería bueno, pero, ¿cuándo ha detenido eso a alguien para desear algo? Es algo que anhelo de modo primario, con los genes, un mandato social que escucha mi parte animal y que aborrezco como alguien que ha visto su verdadero rostro en el espejo de la fatalidad, que intenta trazarse una senda muy distinta. El desasosiego fue terrible, como el vértigo que me produce el Puente Negro o una llamada en medio de la madrugada. Por dicha, el descuido (que hubiera sido el pecado) fue sólo mío.

Inevitablemente, estamos juntos de nuevo e inevitablemente, soy feliz.

La cicatriz del tiempo, un himno para un ángel de una sola ala, el sefirot vicioso y destructor, liberi fatale, la marcha de imperios por los sótanos de una ciudad maldita, el prólogo o apertura.

¡Qué tarde por la gran puta! ¿O qué temprano? ¿Por qué me huís, ingrato dios?

XXXI

El sinfín inquietante invade,
con furia, el término de la promesa.
Iracundos gladiadores abjuran de su fe
y se marchan para siempre.
El testimonio de los antiguos anuncia su tristeza,
risas brillantes brotan de la escritura vedada.
La locura arroja sus bendiciones,
el gentío inmóvil escucha las campanas de piedra
que anuncian el fin del principio.

viernes, 1 de julio de 2005

(...)


No.

PD:

XII

Acaricia mi lomo alerta,
acurrúcame en tu pecho fértil,
que yo seré veneno infame
para tu cuerpo anillado.
Lame mi ojos muertos,
bebe mi sudor marchito,
soy navaja corrompida
que machacará tu respirar.
Con tu cariño aséptico
alimentas mi destructivo afán.

Ámame como a un sol que muere,
que yo te rasgaré hasta extinguirte.